Pero dijo: yo quiero que Dios more en mí
Nací en un Hogar disfuncional, lejos de conocer nada en lo absoluto de Dios, al pasar los años fui creciendo y ya en la edad escolar mi mama me llevo a la Guardería del Ejército de Salvación , la familia fue creciendo y se sumaron también, dos hermanos que me siguen, vivíamos con mi mama y mi abuelita quien era muy rebelde para escuchar hablar de Dios e incluso cuando nos extendían alguna invitación a participar en la Iglesia nunca nos dejaba , pero era Dios trabajando poco a poco en su vida, recuerdo como peleaba con mi mama porque no quería que estuviéramos en esa Guardería porque era un lugar cristiano. Un día enfermo se puso muy delicada de su salud, era yo una adolescente, así que pasaron algunos años, y de repente fue a visitarla la Oficiala que había en ese entonces.
Cuando la llegaron a visitar en el Hospital , se puso muy seria, como no le agradaba y no era muy oportuna para ella, quienes habían llegado a visitarla, pero yo en mi interior le pedía mucho a Dios que hiciera algo para que ella pudiera salir de aquella enfermedad, llego el momento en que se le acercaron y le comenzaron hablar de Dios y que este la podía sanar , no fue un tiempo nada largo, quizás mi abuelita en su deseo de salir de aquel hospital , fue algo flexible cuando le preguntaron si aceptaba una oración y si ella quería aceptar a Jesús en su corazón, fue ahí donde Dios trabajo en su corazón y ella comenzó a derramar lágrimas, tal vez de pena, dolor o arrepentimiento, pero dijo yo quiero que Dios more en mí, ella fue mejorando y lo primero que hizo fue retribuir o dar gracias en la Iglesia a las pocas semanas.
Hoy alabo al Señor porque desde aquel entonces no solamente yo sino que mi abuelita y toda mi familia Servimos con una bendición tan grande que nos llena de regocijo por lo que él hizo, hace y seguirá haciendo en cada una de nuestras vidas, todos somos activos , honrando a Dios de esta manera.